PRESUPUESTOS GENERALES
El ejercicio para el año 2013 supondrá para Correos un beneficio de 99.9 millones de euros frente al déficit de este año, éste que podría ser un dato alentador, se contrapone al de la cifra de negocio que se reduce para el año próximo de 1744 millones (cifras de 2012) a 1685 millones, con una salvedad la partida extra de 318 millones en concepto de atrasos que no repercutirá en el pago de más sueldos, ¿este baile de cifras que supondrá para l@s trabajador@s?
De entrada sabemos que se reducirán un 22 % las prestaciones sociales y disminuirán un 12 % las aportaciones del Estado a MUFACE, que se han reducido nuestros días de asuntos particulares a 3 ( los jueces gozaran de un privilegio de 12 tras su amenaza de huelga ) ,que se han suprimido los días de antigüedad, que no cobraremos la paga extra de Navidad este año y que el siguiente nos volverán a congelar al sueldo, con lo que la pérdida de poder adquisitivo en estos últimos 25 años rondará ya el 40 % (con la inflación in crescendo), que nuestros ingresos finales mensuales dependerán de nuestro estado de salud, que la oferta de empleo público se encuentra paralizada y que se esfumo la aportación empresarial al plan de pensiones ¿serán suficientes entre otras, estas medidas de “austeridad” para mantener la estabilidad presupuestaria?. Parece que no, ya se auguran más recortes para saciar a los insaciables mercados.
Si recién presentados los presupuestos del 2013 que preveen una caída de la economía del 0,5 % en relación a otras valoraciones acreditadas que llegan a previsiones negativas de hasta el 1,5 %, mal empezamos, si se consigue incrementar las pensiones en un 1 % echando mano del fondo de reserva y se desliga su revalorización del IPC según recomendaciones de la TROIKA, ya vemos en qué consiste el maquillaje de los balances, si la deuda pública llegará en el 2013 al 90 % del PIB debido a la recapitalización de las entidades financieras y se hace efectivo el rescate cantado de más de 50.000 millones de Euros vía FROB, es decir tod@s lo avalamos, si las partidas sociales y de inversión se ven reducidas, y el propio Ministro Montoro reconoce una falta de equidad tributaria, contra la que se responde indultando a los defraudadores.
El sentido común dicta que la HUELGA GENERAL en mayúsculas, es la única herramienta de presión para detener este atropello neoliberal.
El elogio desesperado de Rajoy a las mayorías silenciosas, demuestra cómo le inquieta el malestar creciente de l@s ciudadan@s en todos los ámbitos, porque la realidad es que la democracia se está imponiendo a golpe de rodillo parlamentario o de porra, según convenga. Hagamos de sus “minorías” nuestra mayoría el 31 de Octubre.
